
Violencia en BCS amenaza su economía
El repunte de la violencia en BCS y las desapariciones amenazan la recuperación económica del estado.
La creciente violencia en Baja California Sur proyecta una sombra de incertidumbre sobre su prometedora recuperación económica. Aunque los indicadores macroeconómicos muestran un dinamismo impulsado principalmente por el turismo y la inversión extranjera en destinos como Los Cabos y La Paz, la realidad cotidiana para sus habitantes se ha tornado cada vez más compleja. El estado, conocido por ser un paraíso turístico, enfrenta ahora una grave crisis de seguridad, marcada por un alarmante repunte en los índices delictivos y un aumento desgarrador en el número de desapariciones forzadas, una problemática que golpea directamente el tejido social y la confianza en las instituciones.
Este contraste pone en evidencia una aparente contradicción: mientras los capitales fluyen y se anuncian nuevos proyectos de desarrollo, la capacidad del gobierno estatal, encabezado por Víctor Manuel Castro, parece rebasada para garantizar la paz y el estado de derecho. La situación no solo afecta la percepción de seguridad de los ciudadanos, sino que también enciende alertas para el sector empresarial. Una escalada en la inseguridad podría, a mediano plazo, desalentar nuevas inversiones y afectar la afluencia turística, que es el motor principal de la economía local. El desafío para la administración actual es monumental, pues debe encontrar un equilibrio entre fomentar el crecimiento económico y atender de manera urgente una crisis social que amenaza con desbordarse.
El fenómeno de Baja California Sur no es un caso aislado en el contexto nacional, pero su particularidad reside en cómo la violencia emerge en una de las entidades con mayor potencial de crecimiento. La prosperidad económica no puede sostenerse a largo plazo sin una base sólida de seguridad y justicia. La falta de resultados contundentes en la materia podría erosionar los logros económicos, afectando la creación de empleos y el bienestar general, demostrando que la gobernanza efectiva es un pilar indispensable para cualquier proyecto de desarrollo sostenible en México.
Esta situación en Baja California Sur es un llamado de atención para todo México. Demuestra que el éxito económico es frágil si no se acompaña de instituciones fuertes y seguridad efectiva. Para el ciudadano y el inversionista, subraya la importancia de analizar más allá de las cifras de crecimiento, observando la estabilidad social como un indicador clave del verdadero potencial y riesgo de una región, pues la violencia no solo cobra vidas, sino que también puede desmantelar el progreso económico.