
Salario mínimo: el plan Sheinbaum y sus riesgos
La propuesta de aumentar el salario mínimo un 11% para 2026 divide a expertos. ¿Cómo afectará tu bolsillo?
La discusión sobre el salario mínimo en México vuelve a tomar protagonismo con la propuesta de un aumento de al menos 11% anual hacia 2026, impulsada por la virtual presidenta electa, Claudia Sheinbaum. Esta iniciativa pretende continuar la tendencia de recuperación del poder adquisitivo de los últimos años. Si bien los aumentos previos han beneficiado a millones de trabajadores, este nuevo objetivo genera un debate crucial entre economistas y el sector empresarial. La principal interrogante es si la economía nacional puede absorber otro incremento de esta magnitud sin provocar efectos adversos que terminen perjudicando a toda la población.
El riesgo más inmediato es un repunte de la inflación. Expertos, incluyendo al Banco de México (Banxico), advierten que los incrementos salariales que superan las ganancias en productividad pueden presionar los precios al alza. Cuando las empresas enfrentan mayores costos laborales, suelen transferirlos al consumidor final a través de sus productos y servicios. Este fenómeno podría desencadenar una espiral precios-salarios, donde el aumento en el costo de la vida neutraliza el beneficio del mayor ingreso. De poco serviría ganar más si el precio de la canasta básica, el transporte y la vivienda sube a un ritmo similar.
El segundo foco de preocupación es el mercado laboral. Para las pequeñas y medianas empresas (PyMEs), motor del empleo en México, un alza obligatoria del 11% podría ser insostenible. Esta presión financiera podría llevar a una desaceleración en la contratación, recortes de personal o un aumento de la informalidad, donde no existen prestaciones. Este escenario afectaría desproporcionadamente a los trabajadores más vulnerables, como jóvenes y personas con baja cualificación, limitando sus oportunidades de acceder a un empleo formal y estable, golpeando así la dinámica de creación de puestos de trabajo.