
Salario mínimo 2026: ¿Qué empresas peligran?
El aumento al salario mínimo 2026 pone en jaque a las pymes. Descubre cómo podría afectar a tu empleo.
El salario mínimo 2026 se perfila como un tema crucial para la economía mexicana en los próximos meses. Con la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (Conasami) a punto de deliberar sobre el nuevo monto, la conversación trasciende el simple ajuste porcentual para adentrarse en un análisis profundo sobre la estabilidad del tejido empresarial del país. Si bien la política de recuperación del poder adquisitivo ha sido una constante en los últimos años, cada nuevo incremento plantea un desafío significativo, especialmente para los sectores más vulnerables del mercado laboral. El debate se centra en encontrar un equilibrio que beneficie al trabajador sin comprometer la viabilidad de las compañías que generan la mayor parte del empleo formal en México, una balanza delicada que definirá el rumbo económico del próximo año.
Las pequeñas y medianas empresas (pymes) son las que enfrentan el mayor riesgo ante esta nueva alza. A diferencia de los grandes corporativos, que cuentan con márgenes de ganancia más amplios y capacidad para automatizar procesos, las pymes operan con recursos limitados. Para ellas, un aumento en la nómina no solo implica un mayor costo directo, sino una presión acumulada que se suma al encarecimiento de insumos y servicios. Esta situación las obliga a tomar decisiones difíciles: absorber la pérdida, aumentar los precios al consumidor final —con el riesgo de perder competitividad— o, en el peor de los casos, reducir su plantilla laboral. Incluso, algunos expertos advierten que una subida desproporcionada podría incentivar la informalidad, ya que algunas empresas podrían verse orilladas a operar fuera del marco legal para sobrevivir.
Este panorama pone de manifiesto la complejidad de la política salarial en México. El objetivo de dignificar el ingreso de los trabajadores es innegable y necesario, pero su implementación requiere una estrategia que considere la heterogeneidad del sector productivo. El desafío para la Conasami no es solo determinar un número, sino evaluar el impacto macroeconómico que este tendrá en la inflación, la inversión y la creación de empleos. La decisión final será un reflejo de la visión gubernamental sobre cómo fomentar el crecimiento: impulsando el consumo interno a través de mejores sueldos o protegiendo la estructura empresarial para asegurar la estabilidad laboral a largo plazo. La definición del salario mínimo 2026 no es una cifra más en las noticias económicas; es un indicador clave del futuro inmediato de México. Para el ciudadano, representa el balance entre un mayor poder de compra y la estabilidad de su fuente de empleo. La decisión que se anuncie en las próximas semanas impactará directamente en el costo de vida, la dinámica del mercado laboral y la capacidad de crecimiento de miles de negocios que forman la columna vertebral de la economía nacional.