
Remesas en México ligan 6 meses a la baja
Las remesas caen 5.5% en 2025, afectando el bolsillo de millones. ¿Se mantendrá esta tendencia a la baja?
Las remesas hacia México, uno de los motores económicos más importantes del país, han registrado su sexto mes consecutivo de contracción, encendiendo alertas sobre la estabilidad financiera de miles de familias. De acuerdo con cifras del Banco de México (Banxico), durante septiembre de 2025 ingresaron 5 mil 214 millones de dólares por este concepto, una cifra que, si bien es considerable, confirma una tendencia a la baja que se ha consolidado en la segunda mitad del año. Esta racha negativa ha provocado que el acumulado de enero a septiembre presente una caída del 5.5% en comparación con el mismo periodo del año anterior, un giro significativo después de años de crecimiento constante que habían marcado récords históricos.
El impacto de esta desaceleración va más allá de las estadísticas macroeconómicas. Los envíos de dinero desde el extranjero, principalmente de Estados Unidos, representan un salvavidas para millones de hogares en comunidades de todo el territorio nacional, superando a menudo los ingresos por exportaciones petroleras. Estados como Michoacán, Jalisco y Guanajuato dependen en gran medida de este flujo de divisas para sostener el consumo local, financiar pequeños negocios y mejorar la calidad de vida de sus habitantes. Por ello, una reducción sostenida en las remesas se traduce directamente en una menor capacidad de compra y en un freno para las economías regionales que han construido su desarrollo alrededor de este soporte financiero.
Entre los analistas surge la pregunta sobre las causas detrás de este fenómeno, y el llamado "Efecto Trump" vuelve a la mesa de discusión. La incertidumbre política en Estados Unidos, junto con un posible enfriamiento de su mercado laboral, podría estar limitando la capacidad de ahorro y envío de los trabajadores mexicanos. Las políticas migratorias más estrictas y un ambiente de menor certidumbre económica para los connacionales en el exterior son factores que influyen directamente en la cantidad de dinero que logran mandar a sus familias. Esta situación pone de manifiesto la vulnerabilidad de la economía mexicana ante los ciclos políticos y económicos de su vecino del norte. La continua caída de las remesas es una señal de advertencia que no debe ser ignorada, pues representa un reflejo de la fragilidad de millones de familias cuyo bienestar depende de la estabilidad en Estados Unidos, amenazando con debilitar el consumo interno.