
Reformas minan Estado de derecho en México: AmCham
Incertidumbre por cambios fiscales y judiciales debilita el Estado de derecho y pone en jaque la inversión.
El Estado de derecho en México enfrenta una erosión significativa debido a recientes reformas en los ámbitos judicial y fiscal, una situación que ha encendido las alarmas de la comunidad empresarial. La American Chamber of Commerce of Mexico (AmCham) ha expresado una profunda preocupación, señalando que los cambios implementados, en lugar de fortalecer la certeza jurídica, están generando un clima de incertidumbre que impacta directamente las operaciones y la confianza de los inversionistas. Esta advertencia subraya que la predictibilidad de las normas y la imparcialidad de las instituciones son pilares fundamentales para el desarrollo económico, y cualquier debilitamiento de estos representa un riesgo directo para la competitividad del país.
Particularmente, las prácticas del Servicio de Administración Tributaria (SAT) se han convertido en una fuente de riesgos financieros considerables para las empresas. Según la AmCham, ciertas facultades discrecionales y una fiscalización que se percibe como cada vez más agresiva comprometen la estabilidad financiera de las compañías. El problema no radica en el cumplimiento de las obligaciones fiscales, sino en la falta de reglas claras y consistentes que permitan una planificación adecuada. Esta situación obliga a las empresas a destinar más recursos a la defensa legal y a la gestión de contingencias, desviando capital que podría ser utilizado para la innovación, la expansión y la creación de empleos, afectando así la dinámica económica nacional.
De forma paralela, la reforma al Poder Judicial es vista como otro factor que debilita el andamiaje legal del país. Un sistema de justicia independiente y confiable es la garantía última para la protección de las inversiones y el cumplimiento de los contratos. Cuando la imparcialidad de los jueces es cuestionada, la confianza se fractura. Esta percepción de vulnerabilidad jurídica es especialmente crítica en el contexto del nearshoring, una oportunidad histórica para México. Las empresas que buscan relocalizar sus cadenas de suministro exigen un sólido Estado de derecho que asegure sus inversiones a largo plazo. Sin esa garantía, el país podría perder importantes flujos de capital frente a otros competidores regionales que ofrezcan un entorno más estable y predecible. La confianza en las instituciones no es un lujo, sino una condición indispensable para atraer y para retener el capital que impulsa el crecimiento.