
Putin y China sellan alianza económica
La nueva alianza económica busca un frente común ante las presiones de un posible regreso de Trump.
La alianza económica entre Rusia y China se consolida como una respuesta estratégica a las presiones de Occidente, en particular ante la posibilidad de un nuevo gobierno de Donald Trump. La visita de Vladímir Putin a Beijing para reunirse con Xi Jinping sella la formación de un bloque que busca redefinir el poder global, creando una arquitectura financiera que disminuya la dependencia del dólar. Usando sus recursos energéticos y su capacidad manufacturera como estandartes, ambos países avanzan en la construcción de un sistema comercial paralelo, diseñado para operar al margen de las instituciones y sanciones controladas por Estados Unidos. Su cooperación se profundiza con la inclusión de socios como Irán, India y Corea del Norte, fortaleciendo un frente común que abarca desde la tecnología hasta la defensa militar.
Para México, este realineamiento geopolítico tiene implicaciones directas y profundas. La estabilidad económica del país, anclada en el T-MEC, se enfrenta a una nueva variable de riesgo. La volatilidad en los mercados internacionales podría intensificarse, generando presiones sobre el peso mexicano y afectando la confianza de los inversionistas. Un endurecimiento de las tensiones entre Washington y el eje Moscú-Beijing podría desacelerar el comercio mundial, impactando directamente las exportaciones mexicanas, que son un motor clave de la economía nacional. Aunque el nearshoring representa una oportunidad histórica para atraer capital, la creciente polarización global exige que México navegue con extrema cautela para proteger sus intereses comerciales sin quedar atrapado en el fuego cruzado de las superpotencias.
Este escenario no es una simple noticia internacional; es un llamado de atención para la economía mexicana. El fortalecimiento de esta nueva alianza económica puede influir directamente en el futuro del T-MEC y en las presiones inflacionarias que enfrenta el país. La consolidación de este bloque impactará todo, desde el costo de las importaciones que llegan a los hogares hasta las grandes decisiones de inversión extranjera que definen el empleo y el crecimiento. Por ello, entender esta dinámica es fundamental para anticipar los desafíos y oportunidades que se avecinan.