
Productores de maíz bloquean carreteras
Las protestas de los productores de maíz amenazan la cadena de suministro y el costo de la tortilla en México.
Productores de maíz de Sinaloa, Jalisco y otros estados clave han intensificado sus protestas, bloqueando importantes vías de comunicación para exigir precios de garantía justos. El descontento surge de una compleja mezcla de factores económicos: mientras los costos de producción, como fertilizantes y diésel, se mantienen elevados, el precio internacional del grano ha disminuido, dejando a los agricultores en una situación de inviabilidad financiera. Argumentan que el precio de mercado no cubre siquiera la inversión realizada, poniendo en riesgo no solo su sustento, sino la soberanía alimentaria del país.
La situación expone las tensiones entre las políticas gubernamentales y la realidad del mercado global. Aunque existen programas de apoyo a través de entidades como Seguridad Alimentaria Mexicana (SEGALMEX), los campesinos afirman que los precios de garantía son insuficientes o no se aplican de manera uniforme para todos. Los manifestantes buscan un diálogo directo con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER) para negociar un esquema que les permita obtener rentabilidad mínima y asegurar la continuidad de sus operaciones. La escala de los bloqueos actuales refleja una desesperación creciente en el campo mexicano.
Más allá de las afectaciones al tránsito, estas manifestaciones tienen un impacto directo en la cadena de suministro nacional. El maíz es la base de la dieta mexicana y un insumo crucial para la industria ganadera, por lo que una interrupción prolongada en su distribución podría generar desabasto y presionar al alza los precios de productos como la tortilla, el huevo y la carne. Este conflicto no es solo una disputa por precios; es un indicador de la fragilidad del sector agrícola. Para el ciudadano, su resolución es crucial, pues determinará la estabilidad en el costo de los alimentos y el impacto en la economía familiar.