
Presupuesto CDMX 2026: Inversión histórica
El Paquete Económico destina una inversión récord a movilidad. Descubre cómo impactará en tu día a día.
El Paquete Económico 2026 para la Ciudad de México define un rumbo claro: priorizar la inversión pública con un presupuesto que alcanza los 313 mil 385 millones de pesos. Esta propuesta, compuesta por la Ley de Ingresos y el Código Fiscal, articula no solo el destino del gasto, sino también una estrategia de recaudación equilibrada para financiar proyectos clave sin afectar el bolsillo de los contribuyentes. La iniciativa pone en el centro la modernización de la infraestructura y los servicios urbanos, entendiendo que la capital del país requiere un impulso decidido para consolidarse como un motor de desarrollo económico y social, mejorando la calidad de vida de sus habitantes.
La gran protagonista de este plan es la movilidad, que recibirá un presupuesto histórico destinado a transformar la experiencia de traslado de millones de personas. Más que un simple mantenimiento, los fondos apuntan a proyectos de expansión y modernización del sistema de transporte público, incluyendo mejoras sustanciales en redes como el Metro y Metrobús. El objetivo es ofrecer alternativas más rápidas, seguras y sostenibles que ayuden a reducir la congestión vehicular y el impacto ambiental. Esta apuesta estratégica busca resolver uno de los mayores desafíos cotidianos de los capitalinos, prometiendo un impacto tangible en su productividad y bienestar general.
Paralelamente, el fortalecimiento de la inversión pública se extenderá a otros sectores vitales. La rehabilitación de espacios públicos, la optimización de la infraestructura hidráulica y la mejora de servicios básicos son áreas que se verán beneficiadas. Este enfoque integral no solo genera un entorno urbano más funcional y agradable, sino que también actúa como un catalizador para la economía local al fomentar la creación de empleos en la industria de la construcción y servicios asociados. El gobierno busca sentar las bases para un crecimiento más equitativo y sostenible, preparando a la metrópoli para los retos del futuro.
Este presupuesto no es solo una cifra; define la visión de la capital para los próximos años. Para los habitantes, representa la promesa de traslados más eficientes y una infraestructura renovada. Entender sus prioridades es clave para anticipar cómo evolucionará la ciudad que habitamos y recorremos a diario, marcando un precedente en la gestión urbana del país.