
PIB de México se recuperará a finales de 2025
A pesar de un tropiezo trimestral, Hacienda asegura que indicadores clave anticipan la recuperación del PIB de México.
La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) manifestó su confianza en que el PIB de México revertirá su reciente desaceleración para mostrar una recuperación sólida hacia el cierre de 2025. A pesar de los datos del tercer trimestre que indicaron un "tropiezo" en el ritmo de crecimiento, Edgar Amador, en representación de la dependencia, aseguró que los indicadores adelantados del gobierno pintan un panorama optimista. Esta postura sugiere que la contracción observada es un evento temporal y no el inicio de una tendencia negativa para la economía nacional. El pronóstico se basa en análisis internos que anticipan un repunte en los próximos meses, impulsado por la fortaleza de diversos sectores productivos del país.
El ajuste trimestral, aunque genera incertidumbre, es visto por Hacienda como un reacomodo dentro de un ciclo de expansión. Para el ciudadano, un freno en el PIB puede percibirse en una menor creación de empleos o mayor cautela de las empresas para invertir. Sin embargo, la perspectiva gubernamental se enfoca en la resiliencia de la demanda interna y la solidez de las finanzas públicas como pilares del crecimiento. La confianza del consumidor y el flujo de remesas, por ejemplo, son variables que actúan como un colchón, permitiendo que el consumo de los hogares se mantenga estable incluso ante debilidades productivas.
Los "indicadores adelantados" son la pieza clave en el optimismo de Hacienda. Estos datos, que incluyen producción manufacturera y confianza empresarial, funcionan como un termómetro que anticipa la dirección futura de la economía. Cuando muestran una tendencia positiva, se interpreta como una señal de que la inversión y la producción están por reactivarse. Este pronóstico se alinea con la expectativa de que el nearshoring continúe atrayendo capital, fortaleciendo las cadenas de suministro y generando un efecto multiplicador en la actividad económica que beneficia a empresas vinculadas a la exportación.
El contexto global es volátil, pero México cuenta con fortalezas estructurales que respaldan esta visión. La estabilidad macroeconómica, un tipo de cambio fuerte y un control de la inflación que se mantiene dentro de los objetivos del Banco de México, son factores de certidumbre. Por ello, el mensaje de Hacienda busca calmar a los mercados y a la población, reafirmando que las bases de la economía mexicana son robustas para superar baches temporales y retomar una senda de crecimiento sostenible que se refleje en el bienestar familiar.
Este pronóstico de Hacienda es crucial porque establece el tono para las expectativas económicas del próximo año en México. Para las familias y empresas, entender si la economía se dirige hacia una recuperación o una contracción es fundamental para tomar decisiones informadas sobre inversiones, gastos o ahorros. La confianza del gobierno, si se materializa, podría significar un entorno más favorable para el empleo y el poder adquisitivo, impactando directamente en la estabilidad financiera de los hogares mexicanos.