
Peso liga 4 días de pérdidas frente al dólar
El peso mexicano se deprecia a 18.48 por dólar. Conoce los factores clave detrás de esta racha negativa.
El peso mexicano ha entrado en una racha negativa, acumulando cuatro jornadas consecutivas de pérdidas que lo llevaron a un tipo de cambio de 18.4847 unidades por dólar, según las cifras oficiales de cierre del Banco de México (Banxico). Esta depreciación representó una caída de 0.52% en un solo día y culminó una semana complicada en la que la moneda nacional cedió un 0.95% de su valor frente a la divisa estadounidense. Este comportamiento enciende las alertas sobre la volatilidad en el mercado cambiario y genera interrogantes sobre la fortaleza que el peso había mantenido en meses anteriores. La barrera de los 18 pesos, que antes funcionaba como un soporte psicológico y técnico importante, ahora se ha consolidado como una resistencia difícil de superar, reflejando un cambio en el sentimiento de los inversionistas.
Detrás de esta tendencia bajista se encuentra una combinación de factores tanto externos como internos. A nivel global, el dólar ha mostrado un fortalecimiento generalizado, impulsado por datos económicos sólidos en Estados Unidos y la expectativa de que la Reserva Federal podría mantener una postura monetaria restrictiva por más tiempo. Este "efecto dólar" suele presionar a las monedas de mercados emergentes como México, ya que los capitales tienden a buscar refugio en activos considerados más seguros. Localmente, aunque la economía mexicana muestra indicadores estables, la incertidumbre política y la percepción de riesgo país pueden influir en la confianza de los inversionistas. El mercado se mantiene atento a las decisiones de política monetaria de Banxico y a cualquier señal que pueda afectar el panorama económico nacional.
Para el bolsillo de los mexicanos, la depreciación del peso tiene implicaciones directas y tangibles. Un dólar más caro significa que los productos importados, desde aparatos electrónicos y ropa hasta insumos para la industria, aumentan de precio. Esto puede generar presiones inflacionarias que encarecen el costo de vida general. Quienes tienen deudas contratadas en dólares, como créditos hipotecarios o empresariales, ven aumentar el monto que deben pagar en moneda nacional. De igual manera, planificar un viaje al extranjero o realizar compras en línea en sitios internacionales se vuelve más costoso, afectando directamente el poder adquisitivo de las familias y la planificación financiera personal de miles de ciudadanos. Esta racha de pérdidas del peso subraya la vulnerabilidad de la economía mexicana a los vientos económicos globales y es un recordatorio de cómo las fluctuaciones del tipo de cambio impactan en el poder de compra, haciendo indispensable una mayor atención a las finanzas personales y al comportamiento de la inflación.