
Peso gana al dólar en jornada de tensión política
El tipo de cambio peso dólar ignora el Informe de Gobierno y las advertencias de un septiembre volátil.
El tipo de cambio peso dólar mostró una sorpresiva fortaleza durante la primera jornada de septiembre, un día cargado de eventos políticos clave para México. La moneda nacional logró apreciarse frente a la divisa estadounidense, operando por debajo de la barrera psicológica de los 17.00 pesos por unidad, en un contexto marcado por el Quinto Informe de Gobierno y las tensiones en torno al Poder Judicial. Este comportamiento desafía los pronósticos de analistas que, como Gabriela Siller de Banco Base, habían advertido sobre la volatilidad histórica que caracteriza a septiembre para el peso mexicano, considerándolo tradicionalmente un mes de pérdidas. La resiliencia de la moneda nacional parece, por ahora, desestimar el ruido político interno, que suele generar nerviosismo entre los inversionistas y presionar el tipo de cambio al alza.
La apreciación del peso en este escenario se apoya en fundamentos macroeconómicos que han actuado como un ancla para la estabilidad. Uno de los pilares principales sigue siendo el amplio diferencial de tasas de interés entre el Banco de México (Banxico) y la Reserva Federal de Estados Unidos. Mientras Banxico mantiene una postura monetaria restrictiva para controlar la inflación, los flujos de capital extranjero continúan encontrando atractivo en los rendimientos que ofrecen los instrumentos de deuda mexicanos. A esto se suma el flujo constante de remesas, que inyectan una cantidad significativa de dólares a la economía nacional, y las expectativas favorables en torno al fenómeno del nearshoring, que promete atraer mayores inversiones al país en el mediano y largo plazo.
A pesar de este desempeño positivo, los operadores del mercado se mantienen cautelosos. La jornada estuvo definida por una sesión maratónica que combinó el análisis del paquete económico presentado en el Informe de Gobierno con las protestas que rodearon a la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Estos eventos, aunque no impactaron de inmediato al tipo de cambio peso dólar, seguirán en el radar. La atención ahora se centra en cómo las agencias calificadoras y los inversionistas internacionales procesarán los mensajes políticos y las proyecciones económicas del gobierno. La volatilidad podría regresar si la percepción de riesgo sobre México aumenta o si datos económicos provenientes de Estados Unidos modifican las expectativas sobre las futuras decisiones de la Reserva Federal. Esta apreciación del peso, en medio de un día de alta carga política, subraya la complejidad del mercado cambiario. Para el ciudadano, un tipo de cambio fuerte ayuda a contener la inflación de productos importados y abarata los viajes al extranjero. Sin embargo, también demuestra que la economía mexicana depende de factores tanto internos como externos, y la calma actual podría ser temporal. La evolución del peso dólar en las próximas semanas será un termómetro clave para medir la confianza de los inversionistas en el rumbo del país.