
La Fed advierte: Riesgo de estancamiento
El debate en la Fed sobre el riesgo de estancamiento redefine el futuro de las tasas y su impacto en México.
El fantasma del estancamiento económico gana terreno en los pasillos de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), desplazando el temor previo a la estanflación. Un debate interno entre sus funcionarios se centra ahora en interpretar datos recientes que sugieren una desaceleración más pronunciada de lo esperado. Mientras la inflación muestra señales de moderación, el crecimiento parece perder impulso, una combinación que obliga a reevaluar la estrategia monetaria. Las decisiones que se tomen en Washington tendrán un eco directo en la economía global y, de manera particular, en la de México, alterando el panorama para las tasas de interés y la fortaleza del peso.
Para entender la magnitud del cambio, es crucial diferenciar ambos escenarios. La estanflación combina alta inflación con nulo crecimiento, un cóctel que deteriora el poder adquisitivo. En cambio, el estancamiento se refiere a un periodo de crecimiento bajo o inexistente, pero sin la presión inflacionaria descontrolada. Lo que los indicadores sugieren es que el verdadero riesgo ya no es que los precios suban sin control mientras la economía se frena, sino que esta se enfríe demasiado rápido por las altas tasas de interés. El dilema para la Fed es cómo estimular la actividad sin reavivar la inflación.
Este nuevo enfoque hacia un posible estancamiento en nuestro principal socio comercial tiene implicaciones directas para México. Una economía estadounidense más débil se traduce en menor demanda de exportaciones mexicanas, afectando a la industria nacional. Asimismo, podría influir en el flujo de remesas. Por otro lado, si la Fed se ve orillada a bajar sus tasas para combatir esta desaceleración, el Banco de México (Banxico) podría encontrar mayor margen de maniobra para hacer lo propio, aliviando la carga financiera para empresas y consumidores. La cotización del peso frente al dólar también reaccionará a cada señal, haciendo de este debate una pieza clave para la estabilidad financiera. Para México, este cambio de perspectiva en la Fed es crucial. Un posible estancamiento en EE.UU. no es una noticia lejana; representa un riesgo tangible para nuestras exportaciones y un factor que puede presionar al peso. Sin embargo, también abre la puerta a que el Banco de México tenga más flexibilidad para reducir las tasas de interés, lo que podría aliviar los costos de crédito. Estar atentos a este debate es fundamental para entender hacia dónde se dirigen tanto la economía del vecino del norte como la nuestra.