
Inversión alemana no frena por inseguridad
Pese a retos, la inversión alemana ve en México un socio clave para el nearshoring y el crecimiento.
El sector privado alemán, a través de la Cámara Mexicano-Alemana de Comercio e Industria (CAMEXA), ha enviado un contundente mensaje de confianza hacia el mercado nacional. A pesar de los constantes desafíos que la inseguridad pública representa en México, la inversión alemana no solo se mantiene firme, sino que continúa fluyendo sin que se hayan registrado desinversiones significativas por este motivo. La dirección del organismo confirmó que las empresas germanas no están retirando sus capitales, lo que demuestra que su visión estratégica a largo plazo prevalece sobre la coyuntura de seguridad. Esta postura refuerza la percepción de México como un socio comercial indispensable en el continente americano, cuya estabilidad macroeconómica y potencial de crecimiento son factores decisivos para la permanencia de los capitales europeos.
Esta resiliencia de la inversión alemana se explica, en gran medida, por las ventajas competitivas que ofrece el país, las cuales superan los riesgos percibidos. La consolidada relación bilateral, cimentada en industrias clave como la automotriz, la química y la farmacéutica, se ve ahora potenciada por el fenómeno del nearshoring. La necesidad de relocalizar las cadenas de suministro para acercarlas al mercado norteamericano ha posicionado a México como un destino prioritario. Para las compañías alemanas, la proximidad geográfica con Estados Unidos, junto con la red de tratados comerciales y una fuerza laboral calificada, constituyen un atractivo mucho mayor que los problemas internos que enfrenta el país, consolidando a México como un pilar para sus operaciones globales.
La permanencia de la inversión alemana es una noticia de alto impacto para la economía mexicana y sus ciudadanos. En términos prácticos, significa la protección y posible expansión de empleos bien remunerados, así como la transferencia de tecnología de punta y conocimiento especializado. Que uno de los motores económicos de Europa mantenga su apuesta por México envía una señal positiva a otros mercados internacionales, lo que puede incentivar la llegada de nuevos capitales. Este voto de confianza no solo fortalece la imagen del país como un destino seguro para los negocios, sino que también impulsa un ciclo de desarrollo que beneficia directamente a la economía local y a sus trabajadores.