
Inflación en México repunta al 3.57% en agosto
La inflación en México vuelve a subir. Descubre qué productos de la despensa impulsaron el alza y qué sigue.
La inflación en México experimentó un repunte en agosto, alcanzando una tasa anual del 3.57%, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Este ligero aumento interrumpe la racha de descensos de los últimos meses, generando una nueva variable en el panorama económico nacional. Aunque el indicador se mantiene dentro del objetivo del Banco de México (Banxico), fijado en 3% con un margen de un punto porcentual, la noticia introduce cautela. La principal tarea para la autoridad monetaria sigue siendo balancear el control de precios con el estímulo necesario para un crecimiento económico sostenido, una tarea que se complica con datos como este.
El alza fue impulsada principalmente por el componente no subyacente del índice, que incluye los productos de mayor volatilidad. Los consumidores resintieron el incremento en los precios de productos agropecuarios clave en la dieta mexicana, como el jitomate y la cebolla, además de un encarecimiento en los energéticos. Estos aumentos son perceptibles de forma directa en los gastos semanales de las familias. De manera paralela, la inflación subyacente, un termómetro más fiel de las presiones de precios a largo plazo al excluir dichos elementos, también mostró una leve resistencia a bajar, lo que sugiere que las presiones inflacionarias persisten en el sector de servicios y otras mercancías.
Este nuevo dato sobre la inflación es una pieza clave para la próxima decisión de política monetaria de Banxico. Mientras que una parte del mercado todavía espera un recorte de 25 puntos base en la tasa de interés de referencia para impulsar la economía, el repunte podría hacer que la Junta de Gobierno opte por la prudencia. La decisión dependerá de si este aumento se considera un evento aislado o el posible inicio de una tendencia más preocupante. Este repunte, aunque contenido, es un recordatorio de la vulnerabilidad del poder adquisitivo. Para los mexicanos, significa que el costo de vida sigue presionado, lo que exige una gestión más cuidadosa del presupuesto familiar. La próxima decisión del banco central será crucial, no solo para la estabilidad del país, sino para el bolsillo de millones.