
Inflación en México da un respiro este octubre
Analistas prevén una desaceleración en la primera quincena de octubre. Descubre qué significa para tu bolsillo.
La inflación en México finalmente parece dar un respiro. Después de cuatro quincenas consecutivas de incrementos que mantenían en alerta a mercados y hogares, un sondeo de Reuters entre analistas económicos anticipa una esperada desaceleración. Las proyecciones apuntan a que el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) se habría ubicado en una tasa anual del 3.7% durante la primera mitad de octubre, una cifra que, de confirmarse, marcaría un alto en la tendencia alcista. Este dato preliminar genera un optimismo cauteloso, pues sugiere que las presiones sobre los precios de bienes y servicios podrían estar comenzando a ceder. La atención se centra ahora en el anuncio oficial que el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) publicará, el cual validará o ajustará estas expectativas.
Este posible enfriamiento en el ritmo de los precios es una señal clave para la economía nacional. Para el Banco de México (Banxico), que ha mantenido una política monetaria restrictiva para anclar las expectativas de inflación, un dato a la baja podría abrir la puerta a discusiones sobre la trayectoria de las tasas de interés. Un entorno de precios más estables no solo beneficia las proyecciones macroeconómicas, sino que impacta directamente en la capacidad de compra de la población. La persistencia de costos elevados en productos de la canasta básica y energéticos ha sido un gran desafío para el poder adquisitivo de las familias mexicanas, por lo que cualquier indicio de moderación es una noticia positiva.
El comportamiento de la inflación subyacente, que excluye los elementos más volátiles como alimentos y energéticos, será fundamental para entender si esta desaceleración es sostenible. Los expertos analizarán este componente con especial interés, ya que ofrece una visión más clara sobre la tendencia estructural de los precios. Una caída en este indicador reforzaría la idea de que el ciclo de alzas ha perdido fuerza. Esta noticia es crucial en el contexto actual, pues una menor presión inflacionaria alivia la carga sobre los bolsillos de los consumidores y mejora el clima para la inversión, sentando las bases para una recuperación económica más sólida y equitativa para todos los mexicanos.