
IA en aduanas frena el contrabando
Alex Márquez de ANAM revela cómo la nueva tecnología aduanera combate el contrabando y protege la economía.
La Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM) ha iniciado una nueva era en la vigilancia fronteriza, utilizando la inteligencia artificial como su principal herramienta para combatir el contrabando. Alex Tonatiuh Márquez Hernández, director general de Investigación Aduanera, confirmó que la dependencia está implementando sistemas tecnológicos avanzados para modernizar sus operaciones. Esta estrategia no solo busca agilizar el flujo de mercancías legítimas, sino también fortalecer los filtros para detectar actividades ilícitas que amenazan la economía y seguridad nacional. La adopción de estas tecnologías marca un cambio fundamental en la protección de las fronteras del país, pasando de métodos reactivos a un enfoque proactivo y predictivo.
El impacto del comercio ilegal en México es profundo, afectando la recaudación de impuestos y generando una competencia desleal que perjudica a las empresas formales. Cada producto que ingresa al país sin los controles aduaneros debidos representa una pérdida de ingresos para el Estado, mermando recursos destinados a servicios esenciales como salud o infraestructura. La inteligencia artificial permite analizar volúmenes masivos de datos en tiempo real, identificando patrones de riesgo imposibles de detectar para un equipo humano. Esto incluye desde inconsistencias en declaraciones hasta la identificación de rutas y actores asociados con el crimen organizado, haciendo la fiscalización mucho más eficiente y precisa.
El nuevo modelo operativo de la ANAM se apoya en algoritmos y sistemas de inspección no intrusiva, como escáneres de rayos X y gamma, cuyas imágenes son procesadas por la IA para detectar anomalías con una precisión sin precedentes. Esta sinergia entre el personal y la tecnología optimiza la selección de cargamentos para revisión física, minimizando demoras para el comercio legítimo y protegiendo la integridad de las cadenas de suministro.
Esta modernización aduanera es clave para el futuro económico de México. Reforzar la lucha contra el contrabando significa proteger la industria nacional, garantizar un mercado más justo y fortalecer la soberanía del país. Para el ciudadano, se traduce en mayor seguridad y en la certeza de que el gobierno cuenta con más recursos para invertir en el bienestar social, consolidando un entorno de legalidad.