
Hecho en México: 5,000 empresas se suman
El sello 'Hecho en México' busca posicionar al país como potencia exportadora. ¿Cómo beneficia a la economía?
El distintivo ‘Hecho en México’ ha superado una barrera clave al registrar a 5,000 empresas, consolidándose como un emblema fundamental para la producción nacional. Este sello no es solo una etiqueta; representa un esfuerzo estratégico para promover la calidad, el origen y la innovación de los productos fabricados en territorio mexicano. La iniciativa busca fomentar un círculo virtuoso donde los consumidores prefieran lo local, impulsando a los productores y fortaleciendo la economía desde adentro. Más que una campaña, el programa aspira a ser una política pública transversal diseñada para que el talento productivo del país se traduzca en mayor reconocimiento.
Esta estrategia, que involucra a organismos como la Secretaría de Economía, pretende posicionar a México no solo como potencia manufacturera, sino como un centro de innovación. Al integrar miles de empresas bajo este estandarte, se proyecta una imagen de cohesión y altos estándares. El distintivo ‘Hecho en México’ se convierte en una carta de presentación para las exportaciones, facilitando el acceso a nuevos mercados y construyendo una reputación sólida. Es una visión a largo plazo para que los productos mexicanos sean reconocidos por su ingenio, diseño y confiabilidad, abarcando desde el sector artesanal hasta la industria tecnológica.
Para las 5,000 empresas adheridas, obtener el sello es un diferenciador y un aval de confianza para los consumidores, que identifican los artículos que apoyan la economía local. Este crecimiento demuestra el interés del sector empresarial por sumarse a una visión de país que busca fortalecer el mercado interno y aumentar la competitividad de las exportaciones.
En un entorno global competitivo, la consolidación de esta marca país es un activo invaluable. El avance del registro ‘Hecho en México’ refleja una movilización industrial para fortalecer la economía. Para el ciudadano, esto se traduce en certeza sobre la calidad de lo que consume, fomento de empleos locales y el orgullo de ver a México competir con innovación.