
El IVA no se gasta, se administra: Ortiz
El experto Hugo René Ortiz explica por qué manejar el IVA es clave para la salud financiera de tu negocio.
La correcta administración del IVA es uno de los pilares fundamentales para la supervivencia de cualquier negocio en México, una lección que el especialista Hugo René Ortiz resume con contundencia: este impuesto no representa un ingreso propio, sino una responsabilidad fiscal que se debe gestionar con absoluta precisión. Para muchos emprendedores y dueños de pequeñas y medianas empresas, el flujo de efectivo que genera el Impuesto al Valor Agregado puede crear una falsa sensación de liquidez. Este dinero, que se cobra a los clientes en cada transacción, no pertenece a la compañía; actúa más bien como un fondo en custodia temporal que, eventualmente, deberá ser declarado y enterado al Servicio de Administración Tributaria (SAT).
El error más común, y a menudo el más costoso, es disponer de estos recursos para cubrir gastos operativos, pagar a proveedores o incluso financiar expansiones. Cuando llega la fecha límite para la declaración de impuestos, la falta de previsión se traduce en un desajuste financiero que obliga a las empresas a buscar financiamiento de emergencia, a menudo con altos costos, o a incurrir en recargos y multas por incumplimiento. La perspectiva de Ortiz invita a un cambio de mentalidad radical: en lugar de ver el IVA como un extra en la cuenta bancaria, debe ser tratado como una partida contable separada desde el momento en que se recibe.
Implementar prácticas como la creación de una subcuenta bancaria exclusiva para el resguardo de este impuesto puede ser una estrategia sencilla pero altamente efectiva. Esta disciplina financiera no solo garantiza el cumplimiento de las obligaciones ante el SAT, sino que también proporciona una visión mucho más clara y realista de la verdadera rentabilidad del negocio, sentando las bases para un crecimiento sostenible y evitando sorpresas que pueden poner en riesgo la continuidad de la operación en el competitivo entorno económico de nuestro país. En un panorama donde la formalidad fiscal es cada vez más vigilada y la estabilidad financiera de las pymes es crucial para la economía nacional, entender este principio sobre el IVA deja de ser un simple consejo contable para convertirse en una estrategia de supervivencia empresarial. Para el emprendedor o empresario mexicano, asimilar que el IVA se administra y no se gasta es el primer paso para construir una operación robusta, capaz de navegar las complejidades tributarias y enfocarse en un crecimiento real y sostenido.