
Ebrard: decálogo económico y freno al fentanilo
Conoce el decálogo económico y cómo la colaboración bilateral logró una histórica reducción del fentanilo.
Marcelo Ebrard presentó su decálogo económico ante legisladores de Morena, un plan que articula diez pilares clave para fortalecer la estabilidad financiera de México y fomentar un crecimiento sostenido. La propuesta busca atender áreas críticas como la atracción de inversiones, la innovación tecnológica y la consolidación de proyectos nacionales estratégicos. Este mapa de ruta no solo pretende sortear los desafíos globales actuales, sino también posicionar a México como un actor más competitivo en el escenario internacional, aprovechando el nearshoring y la transición energética. Ebrard subrayó que estas medidas son fundamentales para traducir la estabilidad macroeconómica en beneficios directos para las familias mexicanas, con un enfoque en la creación de empleos y la mejora del poder adquisitivo.
De forma paralela, la presentación abordó un tema de seguridad nacional con profundas implicaciones económicas: el combate al fentanilo. Ebrard informó un éxito notable, destacando una reducción del 57% en los decomisos de fentanilo en la frontera. Este logro es resultado de una estrategia bilateral reforzada con Estados Unidos, que incluye el robustecimiento de los controles aduaneros y un mayor intercambio de inteligencia para desarticular las cadenas de suministro. Este avance es vital no solo para la salud pública, sino también para mantener una relación comercial estable y segura con nuestro principal socio, garantizando que los flujos legítimos no se vean afectados por actividades ilícitas que generan incertidumbre.
La convergencia de ambos temas subraya una visión integral donde seguridad y prosperidad son interdependientes. Para México, esta doble estrategia es crucial en un momento de reconfiguración de las cadenas de suministro globales y crecientes presiones en seguridad. El éxito en ambos frentes podría traducirse en un clima de mayor confianza para la inversión y, en última instancia, en un entorno más estable para los ciudadanos, donde las oportunidades económicas no se vean amenazadas por la criminalidad. Este enfoque busca que los esfuerzos del gobierno se dirijan tanto a crear mejores empleos como a construir un entorno más seguro, condiciones indispensables para el desarrollo sostenible del país en los próximos años.