
Ebrard: Aranceles al transporte violan T-MEC
Marcelo Ebrard pone el fin de los aranceles como punto clave en la agenda de la revisión del T-MEC.
Los aranceles a los vehículos pesados de transporte se perfilan como un tema ríspido en la próxima revisión del T-MEC. Marcelo Ebrard, futuro Secretario de Economía, ha calificado su eliminación como una “alta prioridad”, argumentando que su existencia contraviene los principios del acuerdo comercial con Estados Unidos y Canadá. Esta postura enérgica establece un precedente importante para las negociaciones de 2026, donde México buscará defender los intereses de una de sus industrias más estratégicas.
El impacto de estos gravámenes va más allá de un simple costo. Afecta directamente al corazón de la cadena de suministro de Norteamérica, encareciendo la renovación y expansión de las flotas de camiones, tractocamiones y autobuses que movilizan mercancías y personas. Para la economía mexicana, cuya competitividad depende de su capacidad exportadora, estos costos se traducen en una pérdida de ventaja. La industria del autotransporte, un pilar del Producto Interno Bruto (PIB) nacional, resiente la presión, lo que eventualmente podría repercutir en los precios que pagan los consumidores por productos diversos y esenciales.
Desde la perspectiva legal del tratado, la imposición de estas tarifas es vista como una barrera que obstaculiza el libre flujo de bienes. El T-MEC fue concebido para eliminar este tipo de obstáculos y fomentar un comercio más integrado. Por ello, el equipo de Ebrard prepara una defensa sólida para demostrar que estos aranceles distorsionan el mercado y violan los compromisos adquiridos. La estrategia mexicana no solo busca una solución para el sector del transporte pesado, sino también sentar un precedente contra futuras medidas proteccionistas que puedan surgir en otros ámbitos comerciales.
La declaración de Ebrard es una señal política contundente. Indica que la administración de Claudia Sheinbaum adoptará una postura firme en la defensa de los intereses comerciales del país. El éxito en esta negociación podría fortalecer la posición de México en la región, atraer nuevas inversiones al sector logístico y garantizar que los beneficios del T-MEC se distribuyan de manera más equitativa, protegiendo empleos y promoviendo un crecimiento económico sostenido en el territorio nacional. La resolución sobre los aranceles a vehículos pesados definirá la competitividad logística del país; para el ciudadano, podría influir en el costo de los productos y en la estabilidad de miles de empleos que dependen del comercio transfronterizo.