
Deuda per cápita en México sube 60% con la 4T
El sector privado revela que la deuda per cápita pasó de 85 mil a 135 mil pesos. ¿Cómo afecta a tu bolsillo?
La deuda per cápita en México ha experimentado un aumento del 60% durante la actual administración, según una alerta emitida por el sector privado. Este indicador, que refleja la porción de la deuda pública total que correspondería a cada habitante del país, ha escalado de 85,915 pesos a finales de 2018 a una cifra que hoy ronda los 135,000 pesos por persona. El análisis subraya una creciente preocupación sobre la sostenibilidad de las finanzas públicas y el ritmo de endeudamiento que ha seguido el gobierno federal. Esta métrica no representa una deuda directa que cada ciudadano deba pagar de su bolsillo, sino un termómetro que mide la magnitud de los compromisos financieros adquiridos por el Estado, los cuales son respaldados con los impuestos y recursos de toda la nación.
El crecimiento del endeudamiento público es un tema central en el debate económico nacional. La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) es la encargada de gestionar la deuda del país, la cual se utiliza para financiar proyectos de infraestructura, programas sociales y el gasto operativo del gobierno cuando los ingresos fiscales no son suficientes. Sin embargo, un incremento acelerado en la deuda puede generar presiones a futuro. Un mayor saldo deudor implica destinar una porción más grande del presupuesto anual al pago de intereses, lo que a su vez reduce los recursos disponibles para áreas prioritarias como la salud, la seguridad o la educación, afectando directamente la calidad de los servicios públicos.
Este panorama financiero también se ve influenciado por el contexto global y las decisiones del Banco de México (Banxico). Las altas tasas de interés, implementadas para contener la inflación, encarecen el costo del servicio de la deuda para el gobierno. Para el ciudadano común, aunque el impacto no es inmediato, las consecuencias a mediano y largo plazo pueden manifestarse en una menor capacidad del Estado para invertir en el desarrollo del país o, en un escenario más complejo, en la necesidad de futuras reformas fiscales para fortalecer los ingresos y garantizar la estabilidad económica. Comprender el aumento de la deuda pública es crucial porque define el margen de maniobra económica para el futuro de México y anticipa los debates sobre impuestos y gasto público.