
Cuentas de ahorro online crecen en México
Las cuentas de ahorro por internet se disparan en México. Descubre el impacto en la inclusión financiera del país.
La apertura de cuentas de ahorro mediante internet y apps no bancarias redefine el panorama financiero en México. Este cambio de hábitos se refleja en cifras claras: el porcentaje de mexicanos que adoptó estos servicios saltó de 2.7% en 2021 a un notable 10.3% en 2024, según el Índice Banamex de Inclusión Financiera. El dato evidencia una profunda transformación en cómo la población gestiona su dinero, priorizando la agilidad y conveniencia de las plataformas digitales sobre los modelos tradicionales.
Este crecimiento exponencial se nutre de factores que resuenan con el consumidor mexicano. La facilidad para abrir una cuenta en minutos desde un móvil, sin visitar una sucursal, eliminó una barrera clave. A esto se suman comisiones reducidas o inexistentes y rendimientos más atractivos que los de la banca convencional. Las plataformas fintech, con interfaces intuitivas y procesos simples, logran captar a un público joven y a personas antes excluidas del sistema, fomentando una mayor inclusión financiera. Este fenómeno se aceleró en un contexto de digitalización nacional, donde la confianza en las herramientas tecnológicas es cada vez mayor.
El impacto de la tendencia sacude a la industria bancaria. Los bancos tradicionales deben acelerar su transformación digital, optimizando sus apps y simplificando trámites para competir. Esta nueva dinámica beneficia al consumidor, impulsando la innovación y mejorando los servicios financieros. Organismos como la CNBV son cruciales al regular a estas empresas para proteger los fondos de los usuarios y garantizar la solidez del ecosistema, generando la confianza necesaria para su expansión.
El auge de las cuentas de ahorro digitales no es solo una moda tecnológica, sino un paso hacia la democratización financiera. Para el ciudadano, significa tener mayor control sobre su futuro económico con herramientas más transparentes y accesibles. Este cambio tiene el potencial de fortalecer la cultura del ahorro a nivel nacional, mejorando la resiliencia económica de los hogares mexicanos y haciendo de la planificación financiera una meta más alcanzable para todos.