
Crecimiento económico en México bajó con la 4T
Análisis del sector privado revela que el crecimiento económico en México bajó del 2.3% al 0.7% actual.
El crecimiento económico en México enfrenta un panorama complejo según el reporte del Centro de Estudios Económicos del Sector Privado. El análisis destaca que, con el modelo neoliberal, el país mantenía un avance promedio del 2.3 por ciento anual. Sin embargo, bajo la Cuarta Transformación, la cifra descendió al 0.7 por ciento, generando dudas sobre la competitividad nacional frente a socios comerciales.
Esta brecha en el desempeño del Producto Interno Bruto refleja las dificultades para consolidar una estrategia que impulse la inversión productiva. Los expertos del sector empresarial señalan que la falta de certidumbre jurídica y los cambios constantes en las reglas para los inversionistas han mermado el potencial de desarrollo. Mientras que en años anteriores la economía mostraba una resiliencia mayor ante crisis externas, el panorama actual sugiere que el mercado interno no ha logrado compensar la desaceleración observada en diversos sectores clave de la industria nacional.
El impacto de este menor dinamismo se percibe en la calidad de vida de los ciudadanos y en la capacidad estatal para recaudar ingresos. La discusión no es puramente teórica; afecta la disponibilidad de empleos remunerados y la llegada de empresas que aprovechen el nearshoring. Para analistas financieros, recuperar el terreno perdido requerirá una colaboración estrecha entre el gobierno y la iniciativa privada, priorizando proyectos de infraestructura que generen valor agregado y fortalezcan la cadena de suministro en las regiones más productivas del país.
Esta noticia es vital pues revela la desaceleración real frente a periodos previos. Dicho escenario impacta la oferta laboral y la cautela en el consumo. Entender esta brecha permite tomar mejores decisiones financieras ante los retos que México enfrenta para mantener su relevancia en el mercado global. Sin un repunte claro en la actividad comercial, el bienestar social podría verse comprometido, exigiendo un cambio de rumbo en 2025.