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Coparmex: Impuestos al alza, riesgo fiscal
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Coparmex: Impuestos al alza, riesgo fiscal

La Coparmex advierte que los nuevos impuestos y cambios en deducciones podrían frenar la inversión en México.

Forbes Staff

El incremento en impuestos propuesto por el gobierno ha encendido las alarmas en el sector empresarial, con la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) señalando que estas medidas generan una profunda incertidumbre fiscal. Esta falta de claridad en las reglas del juego económico es vista como un obstáculo directo para la atracción y retención de capitales en el país. La Coparmex argumenta que, en lugar de fortalecer las finanzas públicas mediante la confianza, los cambios abruptos en la política tributaria proyectan una imagen de inestabilidad que podría disuadir a inversionistas nacionales y extranjeros, justo en un momento en que México busca capitalizar las oportunidades del nearshoring. La predictibilidad es un pilar fundamental para cualquier decisión de inversión a largo plazo, y las modificaciones fiscales constantes la erosionan.

Uno de los puntos más críticos señalados por la cúpula empresarial es la eliminación de la deducibilidad de las cuotas que las instituciones bancarias aportan al Instituto para la Protección al Ahorro Bancario (IPAB). En términos sencillos, este cambio significa que los bancos ya no podrán restar este gasto de sus ganancias antes de calcular sus impuestos, lo que en la práctica se traduce en un aumento de su carga tributaria. El IPAB es el organismo que garantiza los depósitos de los ahorradores, por lo que su financiamiento es esencial para la estabilidad del sistema financiero. Al modificar su tratamiento fiscal, no solo se presiona a un sector clave de la economía, sino que se introduce una variable de riesgo que puede tener repercusiones en el costo del crédito y los servicios financieros ofrecidos al público general.

Estas decisiones fiscales no ocurren en el vacío. Impactan directamente la competitividad de México como destino de inversión. La Coparmex insiste en que una política recaudatoria debe ir de la mano con incentivos que promuevan el crecimiento económico y la creación de empleos formales. Aumentar la carga fiscal sin ofrecer certidumbre jurídica o simplificación administrativa puede resultar contraproducente, llevando a que las empresas reconsideren sus planes de expansión en el territorio nacional. El debate, por tanto, no se centra únicamente en la necesidad del Estado de obtener mayores ingresos, sino en la estrategia utilizada para lograrlo, la cual, según el sector privado, debería fomentar la inversión productiva en lugar de castigarla con mayores impuestos y un panorama regulatorio impredecible. Al final, estas señales de incertidumbre fiscal no son un asunto exclusivo de grandes corporaciones. Un entorno económico menos predecible puede traducirse, a mediano plazo, en un menor crecimiento del empleo y en un costo financiero potencialmente más alto para todos, afectando directamente el bolsillo de las familias mexicanas y la competitividad del país en un momento clave para la atracción de capital extranjero.

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Fuente: Forbes.com.mx

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