
Cierre de gobierno en EU amenaza vuelos
El inminente cierre de gobierno en EE.UU. podría causar un caos aéreo. Entérate de cómo proteger tu viaje.
El posible cierre de gobierno en Estados Unidos enciende las alarmas para miles de viajeros, especialmente para los mexicanos con planes de cruzar la frontera durante el próximo feriado de Acción de Gracias. Esta parálisis administrativa, que ocurre cuando el Congreso no logra aprobar el presupuesto federal, amenaza con dejar sin financiamiento a agencias clave como la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) y la Administración Federal de Aviación (FAA). Aunque los controladores aéreos y los agentes de seguridad son considerados personal esencial y deben seguir trabajando, la falta de pago podría generar ausentismo masivo, tal como ha sucedido en cierres anteriores. Esto se traduciría inevitablemente en filas de seguridad más largas, una menor eficiencia en la gestión del tráfico aéreo y un aumento significativo en el riesgo de retrasos y cancelaciones de vuelos.
Para el viajero proveniente de México, cuyo flujo hacia Estados Unidos es uno de los más importantes del mundo, el impacto podría ser considerable. Los aeropuertos de ciudades como Houston, Dallas, Los Ángeles y Chicago, que son nodos de conexión vitales, podrían convertirse en cuellos de botella. La situación no solo afecta a los turistas, sino también a los viajes de negocios, que son un pilar en la relación económica binacional. Las aerolíneas, aunque no son directamente responsables, enfrentarían una pesadilla logística para reprogramar vuelos y gestionar a pasajeros varados. Ante este panorama, la planificación se vuelve fundamental: monitorear constantemente el estatus del vuelo, llegar al aeropuerto con más antelación de la habitual y considerar la contratación de seguros de viaje que cubran este tipo de eventualidades son medidas prudentes. La incertidumbre política en el país vecino se convierte así en un factor de riesgo tangible que podría complicar una de las temporadas de mayor afluencia del año, demostrando cómo las decisiones en Washington repercuten directamente en la movilidad y la economía global. Este cierre de gobierno no es solo una noticia lejana, es un problema muy práctico con consecuencias reales.