
Cae la economía de Trump: Riesgos para México
La desaprobación del expresidente crece por la economía de Trump. Entiende cómo podría afectar al peso y al T-MEC.
La economía de Trump enfrenta un creciente escepticismo, un factor clave detrás de su índice de desaprobación del 57%, según datos de The Economist. A un año de una posible segunda presidencia, este retroceso en la percepción popular no es solo una cifra en una encuesta; representa un termómetro de la confianza del electorado estadounidense en su manejo financiero, con implicaciones que cruzan la frontera y resuenan directamente en la economía mexicana. La narrativa de una gestión económica robusta, que fue central en su anterior mandato, hoy se ve desafiada por la preocupación sobre la inflación y el costo de vida, temas que golpean el bolsillo del ciudadano promedio y moldean el panorama político.
Para México, la situación es de especial interés debido a la profunda interconexión de ambas economías. El Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) es el pilar de esta relación, y cualquier cambio en el liderazgo o en la política económica estadounidense puede generar incertidumbre. Empresas en el Bajío o en la franja fronteriza, que dependen de las cadenas de suministro integradas, siguen de cerca el debate. La estabilidad de miles de empleos en sectores como el automotriz y el manufacturero está ligada a la salud del consumo en Estados Unidos y a las reglas comerciales que podrían ser renegociadas o reinterpretadas en un futuro cercano.
El impacto no se limita al comercio de bienes. El tipo de cambio es otro canal de transmisión inmediato. La volatilidad política en Estados Unidos suele traducirse en fluctuaciones para el peso mexicano, afectando desde el costo de las importaciones hasta el poder adquisitivo de las familias. Asimismo, las remesas, que representan una fuente de ingresos fundamental para millones de hogares en México, dependen de la fortaleza del mercado laboral estadounidense. Un deterioro económico al norte del río Bravo podría reducir el flujo de estos recursos, afectando directamente el consumo interno y el bienestar de comunidades enteras en estados como Michoacán o Jalisco.
A un año de una posible segunda presidencia, la percepción sobre la economía de Trump no solo define su futuro político, sino que también enciende alertas para la estabilidad económica de México. Las decisiones en Washington, influenciadas por el humor del electorado, tienen un eco directo en el bolsillo de las familias mexicanas, el valor del peso y el futuro de nuestro comercio bilateral. Vigilar estos indicadores es clave para anticipar los desafíos en la relación con nuestro principal socio comercial.