
Cablebús Línea 4: obras inician en octubre
El nuevo Cablebús Línea 4 promete transformar la movilidad en el sur de CDMX. Conoce su impacto económico.
La nueva Cablebús Línea 4 se perfila como uno de los proyectos de infraestructura más relevantes para el cierre de año en la Ciudad de México. El secretario de Obras y Servicios (Sobse), Raúl Basulto, confirmó que el proceso de licitación para esta obra, que enlazará las alcaldías Tlalpan y Coyoacán, arrancará durante la segunda quincena de septiembre. Este anuncio pone en marcha el cronograma para que los trabajos de construcción comiencen tan pronto como en octubre, marcando un paso decisivo en la expansión de la red de transporte público elevado que ha transformado la movilidad en otras zonas de la capital. La definición de las empresas que estarán a cargo del proyecto será un momento clave, observado de cerca por el sector de la construcción y los mercados.
Más allá del impacto inmediato en el tránsito, el desarrollo de un proyecto de esta magnitud representa una inversión pública estratégica con efectos multiplicadores. La construcción del Cablebús Línea 4 no solo generará empleos directos e indirectos en el corto plazo, sino que también impulsará la economía de las comunidades en el sur de la ciudad. Históricamente, la mejora en la accesibilidad de una zona se traduce en un aumento de la plusvalía inmobiliaria y fomenta la apertura de nuevos negocios y servicios. Para miles de ciudadanos, esta nueva línea significará un ahorro sustancial en tiempo y dinero, liberando recursos que pueden destinarse a otros rubros del gasto familiar y mejorando su calidad de vida de manera tangible.
Desde una perspectiva financiera, la licitación de la Línea 4 es una señal de la continuación de la inversión en obra pública, un motor fundamental para el crecimiento económico del país. El proyecto movilizará capital hacia empresas de ingeniería, manufactura de componentes y servicios especializados, dinamizando una cadena de suministro compleja. Además, esta expansión del sistema Cablebús refuerza la apuesta de la Ciudad de México por un modelo de desarrollo urbano más sostenible e integrado. Al ofrecer una alternativa de transporte eficiente y de bajas emisiones, se contribuye a reducir la congestión vehicular y la huella de carbono, factores cruciales para la competitividad y el atractivo de la metrópoli a largo plazo. Este proyecto es un claro indicador de dónde se dirige la inversión pública, centrándose en la movilidad urbana como herramienta de equidad social y económica. Para el ciudadano, es más que una nueva forma de viajar; representa una mejora tangible en su día a día y en el acceso a oportunidades, mientras que para los inversores, señala un sector en crecimiento con potencial de desarrollo. La materialización de la Línea 4 será un termómetro del futuro de la infraestructura en la capital del país.