
Buen Fin 2025: Profeco ya suma 103 quejas
Ropa, calzado y pantallas lideran reclamos del Buen Fin. Entérate cómo Profeco te protege de falsas ofertas.
El Buen Fin 2025 arrancó con fuerza en todo México, pero las primeras 48 horas ya arrojan un saldo agridulce para los consumidores. La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) ha registrado un total de 103 quejas a nivel nacional, una cifra que enciende las alertas sobre las prácticas comerciales de algunos establecimientos. Los reflectores apuntan principalmente a tres categorías: ropa, calzado y pantallas, sectores que tradicionalmente concentran una alta demanda durante este evento comercial. Este balance preliminar, presentado por el titular de la dependencia, Iván Escalante Ruiz, subraya la importancia de un consumo informado y vigilante para no caer en trampas publicitarias o incumplimientos por parte de los proveedores, quienes buscan maximizar sus ventas a toda costa.
Para salvaguardar los derechos de los compradores, la Profeco ha implementado un operativo especial que abarca todo el territorio nacional. Más allá de solo recibir reclamos, la institución realiza un monitoreo activo de precios, ofertas y promociones tanto en tiendas físicas como en plataformas de comercio electrónico. El objetivo es claro: verificar que los descuentos anunciados sean reales y no resultado de una inflación previa de precios, una práctica lamentablemente común. Este despliegue busca generar confianza en el mercado, pero también actuar con firmeza ante cualquier irregularidad detectada, aplicando las sanciones correspondientes para proteger la economía de las familias mexicanas que aprovechan el fin de semana más barato del año para realizar compras importantes.
Las reclamaciones más frecuentes van desde publicidad engañosa hasta el incumplimiento de las promociones al momento de pagar. Muchos consumidores reportan que los descuentos no se aplican correctamente en caja o que las condiciones de las ofertas no eran claras en la publicidad inicial. Otros casos se relacionan con productos defectuosos o la negativa de los comercios a hacer válidas las garantías. Esta situación evidencia la necesidad de que los compradores adopten un rol más activo: comparar precios entre diferentes tiendas, guardar capturas de pantalla de las promociones y revisar detalladamente los términos y condiciones antes de finalizar cualquier transacción. La vigilancia ciudadana, combinada con la supervisión de la autoridad, es la mejor herramienta para asegurar que el Buen Fin cumpla su promesa de beneficiar a todos. La presente edición de este evento comercial se perfila como un termómetro clave para medir tanto la reactivación del consumo interno como la madurez de las prácticas comerciales en el país.
Estas cifras iniciales del Buen Fin no son solo un dato estadístico; reflejan la tensión constante entre la euforia del consumo y la necesidad de proteger los derechos del comprador. Para el consumidor mexicano, esta noticia sirve como un recordatorio crucial de la importancia de la cautela y la información. A nivel nacional, el éxito de este evento no solo se medirá en ventas, sino en la capacidad de las autoridades y los comercios para garantizar un mercado justo y transparente que fortalezca la confianza y la economía.