
Bajo crecimiento económico para México en 2025
Hacienda frena el optimismo: el pronóstico de crecimiento económico revela un panorama complejo para 2025.
El pronóstico de crecimiento económico para México en 2025 ha sido drásticamente ajustado a la baja por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), anticipando una expansión de apenas entre 0.5% y 1.5%. Esta revisión, contenida en los Precriterios Generales de Política Económica que sientan las bases para el Paquete Económico del próximo año, sugiere un escenario de posible estancamiento que contrasta con visiones más optimistas. La nueva estimación obliga a replantear la fortaleza de la economía nacional, pues implica que los principales motores productivos, como el consumo y la inversión, podrían perder impulso de manera significativa, afectando la trayectoria financiera del país.
Esta postura más cautelosa de Hacienda no surge en el vacío, sino que responde a un entorno global y nacional lleno de desafíos. A nivel internacional, la persistencia de altas tasas de interés en economías avanzadas y una previsible desaceleración en Estados Unidos, nuestro principal socio comercial, limitan el dinamismo del sector exportador mexicano. Internamente, la cautela de la inversión privada y las presiones inflacionarias que aún no se disipan por completo componen un panorama complejo. El gobierno reconoce que, aunque existe una base de estabilidad macroeconómica, los riesgos han aumentado, lo que justifica una proyección conservadora para evitar desequilibrios en las finanzas públicas.
Para los ciudadanos, un menor crecimiento económico tiene implicaciones directas en su día a día. Un ritmo de actividad más lento se traduce, generalmente, en una menor creación de empleos formales, lo que puede complicar la búsqueda de trabajo y estancar los salarios. Además, la capacidad del gobierno para financiar programas sociales, obras de infraestructura y servicios públicos depende estrechamente de la recaudación de impuestos, que a su vez está ligada a la salud de la economía. Un crecimiento débil podría limitar los recursos disponibles, impactando el bienestar de los hogares. Por ello, este ajuste no es solo una cifra técnica, sino un indicador clave del panorama social y financiero que enfrentará México.
Entender esta reducción en el pronóstico es crucial porque define las expectativas económicas para el próximo año. Para México, representa un llamado a la prudencia fiscal y a la implementación de estrategias que incentiven la inversión. Para el ciudadano, es una señal para planificar sus finanzas con mayor cautela, ya que el entorno laboral y el poder adquisitivo podrían enfrentar mayores presiones de las anticipadas.