
Aumenta la soltería en México y baja el ahorro
El aumento de la soltería en México impacta el ahorro y redefine la estabilidad de las finanzas personales
La transformación demográfica que vive el país ha puesto en evidencia un cambio radical en la estructura social: la soltería en México ha escalado a niveles que no se veían hace más de dos décadas. Lo que antes era considerado una etapa transitoria, hoy se consolida como una elección de vida para millones de ciudadanos. Este giro no solo afecta las celebraciones del 14 de febrero, sino que redefine por completo la dinámica del consumo interno y la manera en que las familias mexicanas gestionan sus recursos. Los datos del INEGI confirman que el número de hogares unipersonales sigue una tendencia ascendente imparable en las zonas urbanas.
El fenómeno de vivir sin un vínculo matrimonial tiene consecuencias directas en la economía doméstica. Tradicionalmente, la vida en pareja permitía economías de escala, donde gastos como el alquiler, la luz, el gas y la conexión a internet se dividían equitativamente. Ahora, al enfrentar estos costos de forma individual, la soltería en México se traduce en una mayor presión sobre el ingreso neto de los trabajadores. Este escenario complica el panorama del ahorro preventivo, ya que una parte considerable del salario se destina a cubrir necesidades básicas que antes se compartían. La inflación y el costo de la vivienda en metrópolis como la Ciudad de México o Monterrey agravan aún más esta situación para quienes deciden o deben vivir solos.
A largo plazo, esta tendencia plantea interrogantes sobre la seguridad financiera y el retiro. Sin el respaldo de una pareja, el individuo asume la totalidad de los riesgos financieros, desde emergencias médicas hasta periodos de inactividad laboral. La soltería en México demanda una cultura financiera mucho más robusta y el uso de instrumentos de inversión que permitan compensar la falta de una "segunda fuente de ingreso" en el hogar. Esta realidad exige mayor previsión.