
Aranceles de EUA a India: ¿efecto dominó?
La nueva escalada de aranceles de Washington no solo afecta a Asia; descubre cómo podría impactar al T-MEC.
Los aranceles vuelven a ser protagonistas en el escenario económico global. A partir de este miércoles, Estados Unidos aplicará un gravamen adicional del 25% sobre una serie de exportaciones provenientes de la India, elevando la carga total hasta un 50% en algunos casos. Esta medida, una de las más severas impuestas por Washington, se presenta como una represalia directa a las políticas comerciales de Nueva Delhi, marcando una nueva escalada en las tensiones comerciales que reconfiguran las cadenas de suministro a nivel mundial. La decisión no es un hecho aislado, sino parte de una estrategia más amplia de la Casa Blanca para proteger su mercado interno y presionar a sus socios comerciales, generando una ola de incertidumbre que recorre desde Asia hasta América Latina. Este tipo de políticas proteccionistas pone a prueba la resiliencia de las economías emergentes y sus modelos de exportación.
Para México, un espectador en primera fila de esta disputa, las implicaciones son complejas y de doble filo. Por un lado, cada conflicto comercial entre Estados Unidos y otras potencias como China o India puede reforzar el atractivo del nearshoring, incentivando a más empresas a trasladar sus operaciones a territorio mexicano para aprovechar las ventajas del T-MEC. Nuestro país podría posicionarse como un socio comercial aún más estable y confiable para el mercado norteamericano. Sin embargo, no se puede ignorar el riesgo de un efecto contagio. Una guerra de aranceles a gran escala podría desacelerar la economía global, contrayendo la demanda de productos manufacturados, incluidos los mexicanos, y generando volatilidad en los mercados financieros. La estabilidad que ofrece el T-MEC es una fortaleza, pero no un blindaje absoluto ante las turbulencias del comercio internacional.
Esta nueva ronda de gravámenes subraya una lección fundamental para la economía mexicana: la diversificación es clave. Depender en exceso de un solo socio comercial, por más grande que sea, expone al país a los vaivenes de su política interna. Para el ciudadano, aunque la noticia parezca lejana, sus efectos pueden sentirse en el mediano plazo. Las disrupciones en las cadenas globales de valor pueden influir en la disponibilidad y el precio de ciertos productos electrónicos o bienes de consumo. Por ello, entender cómo se mueven las piezas en el ajedrez del comercio mundial es fundamental para anticipar los desafíos y oportunidades que enfrentará México en un entorno cada vez más competitivo e impredecible.