
Aranceles de Canadá a EU: ¿Cerca de su fin?
La posible eliminación de los aranceles de Canadá redefiniría el comercio en Norteamérica y beneficiaría a México.
Los aranceles de Canadá impuestos como represalia a Estados Unidos podrían estar muy cerca de su fin, una medida que agitaría las aguas del comercio en Norteamérica. Este posible giro en la política comercial, sugerido en declaraciones de Mark Carney, no es un evento aislado, sino una ficha clave en el tablero del T-MEC. La estrategia original detrás de estas tarifas fue aplicar máxima presión sobre la economía estadounidense minimizando el impacto interno. Ahora, la posibilidad de retirarlos indica un cambio de táctica, buscando una desescalada en las tensiones que han generado nerviosismo.
Para México, la disputa arancelaria entre sus dos socios comerciales más importantes nunca ha sido un asunto ajeno. Nuestra economía está profundamente integrada en las cadenas de suministro regionales, especialmente en sectores como el automotriz y el manufacturero. Cualquier fricción entre Ottawa y Washington crea ondas de incertidumbre que afectan a las empresas mexicanas. Una normalización de las relaciones, comenzando por la eliminación de estos aranceles de Canadá, representaría un respiro para la industria nacional, promoviendo un ambiente de mayor estabilidad y previsibilidad, algo que es esencial para la inversión y el crecimiento.
El fin de estas medidas punitivas fortalecería la dinámica del T-MEC y beneficiaría directamente al bolsillo. En un momento en que México busca consolidarse como un importante polo de nearshoring, la distensión entre sus socios es crucial. La eliminación de aranceles no solo reduce la incertidumbre económica inmediata, sino que también fortalece la imagen de Norteamérica como un bloque comercial estable y confiable, una señal muy positiva para las inversiones que el país necesita atraer y que pueden traducirse en más y mejores empleos para los mexicanos.