
Aguascalientes se perfila como polo de desarrollo
La alianza entre Tere Jiménez y Marcelo Ebrard busca atraer inversión y consolidar el desarrollo del estado.
El desarrollo de Aguascalientes como un centro neurálgico para la inversión global es el objetivo central de la reciente colaboración entre la gobernadora Tere Jiménez y Marcelo Ebrard, titular de la Secretaría de Economía. La reunión de trabajo entre ambos funcionarios busca capitalizar las ventajas competitivas del estado, que ya es conocido por su robusta industria automotriz y estabilidad laboral, pero ahora apunta a diversificar sus horizontes económicos. El diálogo se centró en identificar y fortalecer los sectores con mayor potencial de crecimiento, como la electromovilidad, la tecnología y las energías limpias. La meta es clara: transformar al estado en un imán para capitales internacionales que buscan no solo mano de obra calificada, sino un ecosistema de innovación y certidumbre jurídica. Esta alianza estratégica pretende alinear las políticas estatales con la agenda económica federal, facilitando la llegada de nuevos proyectos y la expansión de los ya existentes, consolidando así un futuro próspero para toda la región.
Para lograr esta consolidación, se analizaron esquemas específicos de colaboración que van más allá de los incentivos fiscales tradicionales. Se discutió la creación de corredores logísticos más eficientes, la modernización de la infraestructura y el impulso a programas de capacitación técnica para que el talento local responda a las demandas de industrias de alta tecnología. Marcelo Ebrard destacó el papel crucial que Aguascalientes puede jugar en el mapa del nearshoring, un fenómeno que está reconfigurando las cadenas de suministro a nivel mundial y que México busca aprovechar. La visión compartida es que el estado no solo sea un centro de manufactura, sino un verdadero polo de desarrollo tecnológico y de conocimiento. El gobierno estatal, por su parte, se comprometió a generar las condiciones necesarias para que las empresas encuentren un terreno fértil para la innovación, lo que implica una simplificación administrativa, seguridad para las inversiones y un diálogo constante con el sector privado para adaptar las políticas públicas a las necesidades del mercado. Este tipo de alianzas entre gobiernos estatales y federales son clave para materializar las oportunidades del nearshoring en beneficios tangibles para los mexicanos. El éxito de Aguascalientes no solo fortalecería la economía de la región del Bajío, sino que también serviría como un modelo replicable para otras entidades, demostrando que la coordinación estratégica es el camino para atraer inversiones que generan empleos mejor pagados y un crecimiento económico sostenible en todo el país.