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Advierten dura Cuesta de enero 2026 en México
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Advierten dura Cuesta de enero 2026 en México

Entiende por qué la Cuesta de enero 2026 será más difícil y cómo impactará a los pequeños comercios.

Forbes México Staff

La Cuesta de enero 2026 se perfila como un desafío económico de mayor envergadura para las familias y los pequeños comercios en México, según las proyecciones de la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC). Este tradicional periodo de ajuste financiero post-decembrino vendrá acompañado de una serie de cargas fiscales y administrativas que intensificarán su impacto. Lejos de ser un simple reajuste de gastos tras las festividades, el inicio de ese año representará una verdadera prueba de resistencia para el bolsillo de los mexicanos, quienes enfrentarán un panorama económico más complejo de lo habitual. La advertencia emitida por la ANPEC no es menor, pues subraya la peligrosa convergencia de varios factores que presionarán directamente el poder adquisitivo y la estabilidad de miles de negocios locales, los cuales constituyen el motor fundamental de la economía barrial en todo el país.

El principal catalizador detrás de este pronóstico es la implementación de nuevos gravámenes y la actualización de otros ya existentes. Se anticipa un incremento considerable en el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), que afectará directamente a productos de consumo masivo como las bebidas saborizadas y los productos de tabaco. A esto se suma la carga impositiva sobre los videojuegos, un sector de entretenimiento en pleno crecimiento que también verá reflejado el ajuste. Estos cambios fiscales se traducirán inevitablemente en precios más altos para el consumidor final, impactando no solo la canasta básica, sino también el gasto discrecional. Para los dueños de misceláneas y tiendas de abarrotes, esto significa un doble reto: gestionar la probable disminución en la demanda de sus clientes y, al mismo tiempo, ajustar sus márgenes para mantenerse a flote.

Además de los impuestos al consumo, el aumento generalizado en el costo de trámites gubernamentales y servicios públicos añadirá otra capa de presión financiera. Desde la renovación de licencias hasta el pago de derechos vehiculares y otros permisos, cada gasto administrativo representará un desembolso mayor para los ciudadanos y, especialmente, para los emprendedores que deben cumplir con múltiples obligaciones para operar formalmente. Esta situación amenaza con erosionar aún más la liquidez de los hogares y la capacidad de reinversión de los pequeños empresarios, quienes verán reducidos sus recursos disponibles justo cuando más los necesitan para arrancar el año. La Cuesta de enero 2026, por tanto, no solo se sentirá en el supermercado o la tienda de la esquina, sino también en cada ventanilla gubernamental, complicando la planificación financiera desde múltiples frentes. Esta advertencia anticipada de la ANPEC es crucial porque otorga a las familias y a los pequeños empresarios mexicanos un valioso margen de maniobra. Conocer desde ahora las presiones fiscales que se avecinan permite una planificación proactiva, en lugar de una reacción tardía ante la crisis. Para el ciudadano común, significa la oportunidad de ajustar presupuestos, fomentar el ahorro y tomar decisiones de consumo más informadas. Para el pequeño comercio, es un llamado a optimizar operaciones y fortalecer su resiliencia. En esencia, esta noticia transforma un pronóstico económico en una herramienta estratégica para navegar con mayor preparación el desafiante inicio de ese año.

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Fuente: Forbes.com.mx

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