
¿Adiós impuestos a bonos y días feriados?
Morena busca quitar impuestos a primas y bonos. Te explicamos cómo esta reforma podría mejorar tu sueldo.
Morena ha puesto sobre la mesa una propuesta que podría cambiar la forma en que miles de trabajadores en México reciben su salario: una iniciativa para quitar impuestos a ciertas prestaciones laborales. El proyecto de reforma, que busca modificar la Ley del Impuesto Sobre la Renta (ISR), se enfoca específicamente en eliminar la carga fiscal sobre ingresos adicionales al sueldo base, como los bonos de puntualidad y asistencia, las primas de antigüedad y las compensaciones por días de descanso obligatorio que se trabajen. Esta medida, de ser aprobada, representaría un alivio directo para el bolsillo de los empleados, quienes verían un incremento en su ingreso neto sin necesidad de un aumento salarial formal. El objetivo es fortalecer el poder adquisitivo frente a la inflación.
Actualmente, el Servicio de Administración Tributaria (SAT) considera estas percepciones como parte del ingreso gravable del trabajador, aplicando la tasa de ISR correspondiente. La propuesta legislativa argumenta que estos pagos no deberían ser tratados como un lucro, sino como una compensación o un incentivo derivado de la relación laboral, por lo que su naturaleza es distinta a la del salario regular. La reforma exentaría del pago de impuestos a conceptos clave que hoy forman parte del cálculo anual, beneficiando principalmente a quienes reciben estas prestaciones como parte de su paquete de compensación. Esta es una práctica muy común en diversas industrias del país para incentivar la productividad y la permanencia del personal.
El camino para que esta iniciativa se convierta en ley apenas comienza. Primero deberá ser discutida y analizada en comisiones en la Cámara de Diputados, para después pasar al pleno y, en caso de ser aprobada, continuar su proceso legislativo en el Senado. Durante este trayecto, el contenido de la reforma podría sufrir modificaciones. Los legisladores evaluarán el impacto presupuestario que tendría esta exención fiscal en la recaudación federal, un factor clave que siempre se pondera en este tipo de propuestas. Los defensores de la medida sostienen que el beneficio en el poder adquisitivo de los trabajadores podría estimular el consumo interno, compensando parcialmente la disminución en la recaudación de impuestos. En un contexto económico marcado por la inflación y la búsqueda de una recuperación salarial real, esta iniciativa adquiere una relevancia particular para México. De prosperar, no solo modificaría un aspecto técnico de la política fiscal, sino que también tendría un impacto directo en el ingreso disponible de millones de familias. Para el trabajador, representa la posibilidad de recibir íntegras ciertas compensaciones por su esfuerzo y dedicación, fortaleciendo su capacidad de compra y bienestar financiero en el día a día.